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En muchas empresas, cuando un proveedor da un buen servicio, un buen producto y la relación se basa en la confianza, no se plantean analizar otras opciones. En estos tiempos que corren, muchos proveedores buscan nuevos clientes de forma desesperada haciendo ofertas que nuestro suministrador habitual no nos hace porque ya somos sus clientes.
Quizás debiéramos plantearnos buscar qué precios nos pueden ofertar otras empresas y compararlos detenidamente con los que nos estén aplicando. Puede que nos llevemos más de una sorpresa y tengamos un sólido argumento que exponer a nuestros proveedores para que estudien unas nuevas tarifas si quieren conservarnos como clientes.
No nos va a llevar mucho tiempo y tampoco nos va a costar dinero. Entremos en Internet y escribamos el nombre del producto a someter a examen: nos saldrán decenas o cientos de empresas deseosas de venderlo. Contactemos con ellas, pidamos precios y condiciones y comparemos con lo que tenemos. En función del resultado podremos negociar nuevas tarifas con nuestros proveedores, que ante la posibilidad de perdernos como clientes, harán el esfuerzo necesario para conservarnos.
También debemos considerar darles un toque de atención a nuestros proveedores de servicios: compañía eléctrica, operador de telefonía, aseguradora, y empresas de mantenimiento, desde informática hasta extintores, sin olvidarnos de la asesoría que lleva nuestros temas fiscales y laborales.
Se traen una guerra de precios entre ellas, que nos puede suponer un ahorro en la factura, realmente importante. Al fin y al cabo, ¿qué nos importa que nos facture una u otra? Cuando nos ofrezcan o encontremos nosotros mejor precio, directamente cambiamos y santas pascuas. No tiene que costarnos nada el cambio y la diferencia será nuestro ahorro.
Más de lo mismo. Captar clientes es su objetivo cueste lo que cueste. Las primas que pagan las empresas son mucho más flexibles de lo que nos imaginamos. Antes de que nos venza el recibo actual, pidamos presupuesto a otras y en cualquier caso y especialmente si no hemos tenido siniestros, apretemos al agente correspondiente.
Aquí la comparativa debe ser más minuciosa, ya que todos tienen distintas tarifas que nos pueden penalizar el consumo según sus características. Echemos números, que seguro que si no es el operador, será otra tarifa del mismo que tenemos, lo que nos permitirá reducir el importe de sus facturas.
Como no querrán perdernos como cliente, negociemos unos precios más bajos que los actuales. Seguro que pueden y que los aceptan.
Posiblemente no nos apetezca cambiar de asesoría porque estamos contentos y tenemos confianza con la actual. Pues directamente les pedimos descuento, que seguro que nos lo hacen sin mucho regateo. Y si somos de aquellos que en mejores tiempos decidieron coger una carpeta con todas las facturas y entregarla a los asesores para evitarnos trabajo administrativo, quizás sea hora de que lo hagamos nosotros mismos y pedir que nos descuenten el incremento en la cuota mensual que nos aplicaron en su día. Si dedicamos unos minutos diarios a rellenar una plantilla Excel con los datos de las facturas emitidas y recibidas, se la facilitamos a los asesores que podrán importar los datos a su aplicación sin necesidad de meterlos a mano, uno a uno.
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Thena
All of these articles have saved me a lot of haecdahes.Publicado: 11.01.2012 a las 16:13